La mani okupa
Este es un comunicado que hicieron desde el CSO la Herramienta en Salamanca con motivo de su desalojo (día 3 de Septiembre de 2008):
La ocupación como herramienta de lucha
La vivienda y la comida son dos necesidades básicas. Haciendo un análisis de la situación actual, llegamos a la conclusión que la mayor parte de nuestro salario(60% al 70%) lo destinamos a comprar o alquilar una vivienda. Este gasto económico es la principal cadena que tenemos que romper para la lucha de nuestra emancipación.
La amenaza de perder dicha vivienda es lo que nos hace aceptar condiciones de trabajo cada vez más precarias sin rechistar. Cuando tratamos de enfrentarnos al patrón o empresario, muchos habréis oído la tipica frase ya...¿? pero es que tengo que pagar la hipoteca, a ver si me van a despedir o encarcelar, como supone el alto porcentaje de personas reclusas en las carceles españolas, por no poder pagar la hipoteca.
Mediante la ocupación no solamente rompemos esa cadena y satisfacemos una necesidad básica, si no que además nos capacitamos para transformar los espacios según nuestras necesidades económicas y sociales.
SOCIALES. La estructuración de las ciudades y espacios no están hechas para nosotros/as, sino que sirve claramente a las necesidades del capital. La familiar nuclear (Pepe, Pepa, Pepita, Pepino y Piolin)
No nos sirven para nuestros anhelos comunitarios. Queremos fomentar nuestra sociabilidad, el apoyo mutuo y la organización asamblearia.
ECONÓMICO. Una organización más comunitaria supone un ahorro económico, energético y ecológico (ej: en un bloque de viviendas, en lugar de tener cada uno su lavadora, libro, etc... sería positivo tener una lavandería común, una biblioteca común, etc.) Uno de nuestros objetivos es la toma de los medios de producción para la organización de una sociedad sin dominadores, que se enriquezcan del trabajo de los demas (ni si quiera los albañiles que las construyen tiene una casa de la que construyen). Mediante la ocupación podemos crear/tomar esos medios, para satisfacer nuestras necesidades básicas sin la necesidad del trabajo asalariado.
Muchas veces cuando comentamos que vivimos en un espacio ocupado o que se a creado un espacio para la transformación social, se debe aun pensamiento ignorante de quien desconoce las diferencias que hay entre “propiedad privada” y “bien de uso”.
En Salamanca hay 25.000 casas vacias en manos de especuladores, ademas de su Ayuntamiento realizando jugadas como el derribo del Gran Hotel para la construcción de 52 viviendas y 121 garajes de uso exclusivo, el cierre del Teatro Breton,la catalogación del edificio para uso residencial o para convertirlo en un establecimiento hostelero.A pesar de un porcentaje de la población salmantina con el descontento de la construcción de un aparcamiento en la plaza de los Bandos continua realizando especulación urbanística, por poner algunos ejemplos.
El Centro Social Ocupado “La Herramienta” ha sido durante 7 meses un lugar de encuentro, después del desuso de mas de 25 años. Ha sido un espacio de discusión, de aprendizaje, de acción y de ilusión. En él hemos participado personas de diferentes edades compartiendo nuestras inquietudes, nuestras ilusiones, nuestros problemas y demostrando que es posible otra forma de socialización y de acción diferente al consumismo, al que nos lo den ya todo hecho y a la competitividad. Hemos tenido nuestros aciertos y también nuestros errores, con lo cuales hemos intentado formarnos.
Un sitio en el que se han realizado numerosísimas actividades culturales y sociales en las cuales habéis podido participar libre y gratuitamente tod@s aquell@s que lo han deseado: talleres, jornadas de diversas temáticas (antipatriarcal, liberación animal, anticarcelarias...) comedores y cenadores veganos, en cuestión un objetivo común de compartir conocimientos e intentar ser dueñ@s de nuestra vida.
Ahora nos van a desalojar, vendrán unos señores llamados Policías acompañados de otros llamados jueces y en nombre de lo que ellos llaman “justicia” y “bien general” derrumbaran este proyecto, esta forma de entender la vida, para construir “pisitos de lujo”, un hotel o para seguir especulando a espera de que el precio del edificio suba.
Nos vemos pronto, de nuevo. Los sueños continúan.
csolaherramienta@gmail.com
Asimismo, convocaron una manifestación en la Pza de la Constitución, que parece ser, no se molestaron en legalizar. Se junataron unas 200 personas, que subieron por Gran Vía, Plaza España, llegaron hasta la Puerta de Zamora, bajaron unos metros por la Calle Zamora cuando, para sorpresa de los agentes que allí había escoltando a nustros díscolos manifestantes, empezaron a callejear por el centro. Tras muchos avatares (los pobres agentes ya no sabían qué hacer, y dejaron a un lado su poco maniobrable coche patrulla para ir exclusivamente en moto), llegaron a la plaza mayor, donde ¡No entró ningún agente! Después se fueron hasta la puerta del CSO pasando por la Rua Mayor, donde hubo una emotiva despedida. Bajaron hasta los Juzgados, para ir hasta Gran Vía de nuevo y disolverse en la Plaza de la Constitución.
Bravo por los manifestantes, que hicieron suyas las calles sin pedir permiso a nadie. Los derechos se ejercen, no se mendigan.
Se corearon lemas como "okupa, okupa", "por la libertad, por la anarquía, y el alcalde a la ría", "una hipoteca, cadena perpetua", "libertad para Amadeu", "la Herramienta vive, la lucha sigue", y otros pro presos y contra el estado, la autoridad y las fuerzas del "orden" público (los pistoleros que decidieron escoltar la manifestación en lugar de disolverla).
Ánimo y adelante, compañerxs.

Aquí, nuestros aguerridos manifestantes están cortando el tráfico en una de las arterias principales de la ciudad. ¡Bravo compañerxs!

En la Plaza Mayor. La imagen no es muy buena, pero cada banda roja son los ojos de un aguerrido manifestante, o de alguien que pasaba. como podemos ver, ni rastro de policía (al menos uniformada ;) ).

Aquí están para bajar por la Calle Palominos (la zona cero), las chicas del primer plano no tienen nada que ver con la mani, pero se pusieron delante de la cámara cuando el que la portaba ponía cara de estreñido.

Aquí están guardando un minuto de silencio por la voz del del megáfono. Esperemos que sirviera de algo la experiencia de la casa para la ciudad de Salamanca, y que el día en que se acabe la dominación del hombre por el hombre esté un poco más cerca. La flecha roja indica el punto exacto en que se citó el desalojo para el día 3.

La Mismísima Virgen de la Calavera leyó el comunicado que nuestros okupas redactaron con esmero. El hecho de que no sea perfecto sólo indica que los que lo han redactado son falibles, no que no se hayan esforzado.

¡Libertad Para Amadeu Casellas!
La vuelta al cole
Ya se va acabando el verano, la vuelta al cole se acerca a pasos acelerados ante nuestras atónitas narices...
Mientras, Amadeu Casellas, un preso anarquista, que llevará la friolera de sesenta y pico días de huelga de hambre a estas alturas, sigue en prisión. Aprovecho para avisar que esta semana se pueden hacer cosillas por la calle (todo legal, señores de la Europol y de la Brigada de Información, al menos más legal que lo que hacen ustedes).
Por otra parte, y a lo que venía escribir esto, con la vuelta al cole vuelven los profes, las clases y con las clases, los delegados de clase, que habrán de ser elegidos en dedocrática votación por los alumnos, para ser representados por estos, y en un alarde de ignorancia supina, o de mala fe, decir que esto se debe a que estamos en una democracia. Quizá si estamos en una democracia, habrá que replantearse las cosas, y decir que si nos pasamos el significado de las palabras por el arco de triunfo, y a democracia le ponemos algo que no es "gonierno del pueblo", podremos poner a las palabras el significado que queramos, verbigracia: A la palabra "mierda" le daremos otro significado, la convertiremos en un sustantivo contable, y significará a partir de ahora, entre ustedes y nosotros, "persona que ostenta poderes decisorios representativos, o pretende hacerlo de cualquier modo". Verbigracia dos: LLamaremos "Idiota" a alguien que se deje mangonear por cualquier mierda (aunque aquí el significado no cambia mucho, se le da un nuevo matiz". Verbigracia tres: LLamaremos "obligación" al resultado y necesidad de permanecer fuera de la definición de idiota. Es decir, y para construir una frase con las nuevas palabras: Para no ser idiota, es tu obligación no elegir a ningún mierda.
Pueden probar ustedes mismos (los de la Europol y la Brigada de información ya lo hacen a diario cuando hablan de proteger la ley y el orden-habrá que ver a qué le llaman ley y orden-), es muy divertido. También pueden jugar a detectarlo cuando ven el telediario, sobre todo cuando hablan nuestros representantes (vease aquí mismo).
Por mi parte, creo que voy a hacer lo imposible (bueno, con lo improbable me conformo) para que no haya delegado en mi clase, al menos, en ese ratito de confusión que se da para que hable quien quiera, decir las alternativas que tenemos antes de elegir a cualquiera, y que aunque elijan a alguien, nuestros métodos de actuación siempre serán la acción directa y el sabotaje.
Salud compañeros.
¡Revolución en las aulas y en las calles!
Extraído de la web de CNT-AIT
CNT, hoy como ayer, exige una jornada de 30 horas semanales sin merma salarial.
A pesar de los beneficios que comportan la sana discusión y el debate, hay asuntos que no merecen que nadie les dedique tiempo. Y uno de ellos es la ampliación de la jornada laboral. Tras más de dos siglos de lucha, tras tanta sangre derramada en la conquista de unas condiciones de trabajo medio dignas, el Consejo de Ministros de Empleo de la Unión Europea no sólo debatió ayer sobre los beneficios y perjuicios de tal medida, sino que, ni cortos ni perezosos, profundizaron sobre la conveniencia de institucionalizar la jornada laboral ¡de 65 horas!.
La propuesta, formulada por Eslovenia (país que preside la UE este primer semestre del año), cuenta con el apoyo expreso de Reino Unido –donde la legislación laboral permite que el trabajador y el empresario negocien, al margen del convenio y por su cuenta y riesgo, la ampliación de la jornada de 48 horas (límite general actual para todos los estados miembros de la UE) hasta las 60 horas (figura conocida como ‘opt-out’)– y se prevé que los gobiernos neoconservadores de Italia, Francia y Alemania,entre otros, apoyen la iniciativa.
Con estas disposiciones manifiestas, es seguro que la propuesta saldrá adelante, con lo que quedará sometida a la aprobación del Parlamento Europeo. El ministro español, Celestino Corbacho, recordó a los eurodiputados que el próximo año se celebrarán elecciones y “tendrán que pedir el voto a los trabajadores europeos”. ¿La convocatoria electoral será el único motivo para que a los trabajadores nos reimpongan las aberrantes condiciones laborales de la Edad Media? Porque que nos obligaran a trabajar 13 horas diarias sería, nada más y nada menos, que legalizar la figura del esclavo, del siervo entregado en cuerpo y alma a la producción de réditos económicos de los que jamás disfrutaremos (entre otras cosas, porque no tendremos tiempo).
La necesidad de asegurar la competitividad empresarial destaca como argumento de los estados favorables a esta opción cuya ejecución, en principio, dependerá de los gobiernos estatales. Pero dentro de no mucho tiempo, cuando las desigualdades entre los estados se agudicen y se esgrima que la causa es la jornada laboral, ¿qué harán gobiernos como el español, que ayer se negó a apoyar esta iniciativa? Sólo un cambio de opinión ante una crisis económica creciente o la alternancia política en el Ejecutivo convertirán en realidad este inadmisible planteamiento. Además, la posibilidad de ampliar la jornada laboral, sin que exista el menor motivo para ello, dará excusa a la patronal para rebajar los derechos y condiciones salariales: en el marco de una crisis –que deriva inevitablemente en un incremento del desempleo–, los empresarios tendrán a su disposición un arma cargada para conseguir más por menos precio (si no aceptas 13, 15 ó 18 horas diarias de trabajo, mantén a tu familia con lo que puedas), a la que hay que sumar el retraso en la edad de jubilación que sí se plantea en España.
Esta iniciativa, además, no sólo atenta contra la conquista histórica de los derechos de los trabajadores. También contra la esencia del ser humano, porque borra de un plumazo la posibilidad de dedicar tiempo a la formación, al ocio, a la vida personal y familiar... ¿Será otra vía para crear votantes consumistas e ignorantes? Se nos reduce, una vez más, a máquinas de producir para otros.
Pero desde CNT no lo vamos a consentir. Y seguiremos luchando por una jornada laboral de 30 horas.
Secretaría de Prensa, Cultura y Propaganda del sindicato CNT-AIT
Extraído de una octavilla encontrada al azar.
En mi casa somos cuatro, mi madre, mi padre, mi hermana y yo. Ya se leer y todo eso. Ya se inglés y todo eso. Pero yo no voy a ahcer un master en Oxford, ni voy a ser un intelectual, ni creo que vaya a salir por la televisión. La misma televisión que nos ha endeudado hasta tres generaciones para que mi padre pueda ver la Champions League por vía digital; la misma televisión que nos dice que no existimos ningun/a de nosotrxs. Porque aquí, en España, sólo hay ricxs. Ricxs que lavan con Mistol y a lxs que le gusta vivir en este mundo con los electrodomésticos Bosch porque tienen una mansión en el campo; ricxs que comen "Brasador" de Maggi en un velero y que bailan como gilipollas porque comen con "Isabel" y las nuevas salsas Calvé; ricxs que compran sus trajes de primavera en el Corte Inglés por 1000 €, pero no tienen problemas porque beben Nestea y tienen acciones y plan de inversiones a bajo riesgo en el Banco Santander.
Mis padres también tienen una hipoteca en el banco. Nos mandan muchas cartas. Un día mi madre abrió una y se puso a llorar, lloró toda la tarde. Cuando llegó mi padre de trabajar también lloró. Dijo que no podía más, que se iba a quitar la vida. Aunque se suicidara no serviría de mucho, la vida de mi padre no vale nada porque no tiene un seguro de vida de Santa Lucía, de esos que salen por la tele. Mi madre compra en el Día, pero no es una mujer de hoy. Tampoco su cara y su figura son las de antes, pero va a seguir igual, porque mi madre nunca ha ido a Corporación Dermoestética, y eso que las mujeres de la tele se lo aconsejan todos los días. Tampoco tenemos un coche. Debemos ser de lxs pocxs que no tenemos un Galloper, porque en la tele dicen que son baratísimos. Mis compañeros del cole tampoco tienen un Galloper. Sus padres también tienen una hipoteca en el banco y también han llorado alguna vez. En realidad están hartxs de llorar. Y de trabajar.
Yo quiero a mis padres, pero no voy a ser como ellos. Mis compañerxs del cole y yo hemos visto que el banco del barrio es quien manda las cartas a nuestras casas (aunque no sabemos bien si nuestras casas son nuestras o del banco). Hoy vamos a quemarlo. Ya no llorarán más.
Al menos eso creemos. Si no, seguiremos quemando bancos, hasta que ya no haya más cartas. Creo que al fin y al cabo sí voy a salir por la tele...
Crónica de un día cualquiera en una facultad cualquiera
El otro día hubo una concentración antitaurina delante del campus de Educación de la Universidad de Salamanca. Convocaba la Asociación de Amigos de Islero. La USAL impidió el paso a CUALQUIER JÓVEN que quisiera entrar, ya enseñara éste su DNI o su carnet universitario polivalente, cuya polivalencia se basa principalmente en poder sacar libros de las bibliotecas universitarias cuando los gorilas contratados por el Rector te dejan entrar, para sacar pasta de los cajeros del Banco Santander (parece el dueño de la universidad... ¿lo será?), mirar las notas en los cajeros de susodicho banco, y obtener descuentos en ciertas tiendas, porque lo que se dice para acreditar que efectivamente tienes cosas que hacer dentro de un campus, no sirve. Vamos, que dice de todo menos que eres universitario.
Los gorilas de la puerta se comportaron con prepotencia, negándose a proporcionar sus números de serie (a lo que están obligados), y una vez obtenidos estos (sin que ellos nos los dijeran), diciéndo a los compañeros que eso no servirá de nada.
La policía nacional se portó mejor que ellos, tratándonos con amabilidad excepto en unos momentos de tensión, y un agente que durante toda la intervención se comportó de manera prepotente, con guantes en las manos se daba aires de superioridad y pidió el DNI por despecho a un compañero al que no quería decir su número de placa, al ver que éste lo apuntaba una vez lo leyó en, efectivamente, su placa. Por lo demás ellos hicieron su trabajo (que no digo que esté bien), sin buscar líos ni altercados. La imagen de la Universidad es demasiado importante como para empañarla por unos toros, ¿no?
Unos compañeros entraron en el campus, ofrecieron resistencia no violenta, pero fueron desalojados. Por otra parte, había gente dentro que no fue desalojada. Si no podía entrar nadie... ¿Por qué podían entrar viejos y toreros?¿No dice la constitución que nadie puede ser discriminado por razón de edad? (entre otras cosas).
Por otra parte, de entre todos los “maderos”, el policía nacional que mostró más conductas agresivas (a un servidor le empujó con el argumento "porque me da la gana"), quitó la camara de fotos a alguien que estaba inmortalizando el momento... eso no sería extraño si no tuvieran cauces para denunciar si vieran vulnerados sus derechos (ese mismo argumento que nos dieron cuando pedimos que identificaran a los gorilas verdes).
Lo dicho. Esto es una democracia. Todos tenemos mogollón de derechos que como no se reflejan en las leyes... pues se quedan en derechos NO RECONOCIDOS por el estado infame.
Mientras, el ay-unta-miento de Salamanca, por favor, no se tome como una ironía en absoluto, se dedica a hacer de la ciudad un lugar mejor impidiendo que gente como yo se pueda expresar en la calle repartiendo octavillas (resulta que es una conducta antisocial grave... habrá que consultar el DSM-IV), sube los impuestos para financiar las notables mejoras de la ciudad, no roba en absoluto, y aunque tenga sus cosillas, no merecen en absoluto (ya he dicho que no quiero que se tome como ironía) que le den una paliza al alcalde. Por favor, ciudadanos de bien, respetad (no es ironía) al alcalde Julian Lanzarote, al rector Ramón Alonso, y a esa panda de buena gente que velan por nuestro bienestar desviviéndose por nosotros. En absoluto se comportan como una mafia, y la policía nos protege, y los gorilas verdes nos ayudan a decidirnos si entrar al campus a estudiar, irnos a quejarnos de esa buena gente antes mencionada (y a conspirar contra nuestros intereses, nunca contra los suyos, por Dios).
Lo dicho. Viva el fascismo, la democracia y cualquier cosa que nos beneficie según los planes del Alcalde Excelentísimo, y del Rector Magnífico, tan magnífico que no cabe en él.
Toma y lee
Apuntes sobre la necesidad y el deseo de pegarle fuego a la postmodernidad.
darse. El tránsito de un tipo de sociedad a otro se da cuando deja de ser posible hablar de la historia como algo unitario, cuando los acontecimientos dejan de ser ordenados entorno a un centro determinado. Se rompe entonces en pedazos el relato que organizaba el espacio teniendo como única referencia a Occidente (o incluso, a un Occidente concreto si se prefiere), y el tiempo basándose en una concepción lineal de la historia unitaria ... la totalidad da paso a la fragmentación, a la disolución de los centros. Esta atención al fenómeno de dispersión, al adiós a la historia hegeliana con miras a una meta final reconocible y la desintegración consecuente de las legitimaciones modernas, son las obsesiones de los pensadores que hablan de postmodernidad.
Una de las transformaciones fundamentales que se producen en éste tránsito es la del saber: mientras que en la modernidad el saber está asociado a la formación del sujeto, en la postmodernidad ha pasado a ser una oferta más dentro de los productos listos para ser consumidos que presenta el mercado. Dado que tal y como se ha dicho, la sociedad postmoderna es la sociedad de la comunicación, el saber también acaba por definirse según los parámetros de este proceso en el que el valor que prima es el valor de cambio. Fuera ya del estadio histórico previo, y con el predominio absoluto de la pragmática (lo que viene a suponer, que la legitimidad de una acción vendrá dada exclusivamente por los efectos que produce, es decir: por lo que, en el rebuscado lenguaje de los amos, se ha llamado performatividad), el saber se constituye como principal fuerza de poder, como instrumento de control del medio y de las relaciones entre individuos o grupos dentro del sistema.
Al no poder evidentemente existir la comunicación desinteresada y horizontal (esa por la que hay que guerrear, y que es condición necesaria para acabar con la alienación) en una sociedad performativa, las relaciones entre las personas acaban por funcionar de manera tal, que detrás de cada mensaje emitido existe una determinada jugada, siendo la relación determinante entre los distintos jugadores la de competencia. Las jugadas son estrategias para ganar, los jugadores no son otra cosa que simples competidores y los actos comunicativos - en definitiva - son tan sólo actos pragmáticos. Lo que realmente importa es la eficacia que se desprenda de cada acción ... si se es algo, se será por los beneficios que reporte y no por el placer de serlo.
Dentro de este contexto, una de las cosas que más nos interesa es el hecho de que la técnica se revela como el modelo de performatividad, el saber que prima es un saber aplicado y propio de expertos que construye mercancías (en el sentido más amplio del término, y no solamente teniendo en cuenta los artefactos) en función de su operatividad. Este saber se encuentra escindido totalmente de la vida cotidiana, nos es extraño, y anula esa capacidad que los obreros de tiempos pasados tenían para intuir desde sus propios oficios la posibilidad de autogestionar la vida entera; en definitiva, el saber con el que nos encontramos permite la división de la sociedad entre decididores y ejecutantes, una fina matización de la eterna relación entre explotadores y explotadas: el que hace está a las órdenes del que tiene posesión del saber. El hierro y la sangre provocaba indignación y revuelta; la anestesia informativa, la miseria sobre-equipada o la rutina grisácea del oficinista, dan lugar a un rentable planeta habitado por zombies. La relación descrita rompe de cuajo la contingencia de la acción, pretende que sea la necesidad quien la rija, asimilándola finalmente a la fabricación. La técnica se impone: la acción acaba por ser fabricar algo de la forma más eficiente y rentable. Al separarse cada vez más saber y hacer, domina aquello que tiene efectividad, no ya el "yo pienso", sino el "yo puedo".
En la llamada postmodernidad, la técnica se ha autonomizado como sistema, siguiendo en su desarrollo sus propias leyes. En tanto que la performatividad es su elemento clave, se trata de un sistema establecido de antemano y cuyos progresos están totalmente determinados ... una y otra vez, la historia contradice a aquellos que se ocuparon - y aún hoy se ocupan - de proclamar el carácter liberador de la técnica: lejos de cumplir ninguna función emancipadora, se ha encargado de subyugar a la humanidad bajo sus preceptos de efectividad y rentabilidad. Que el desarrollo tecnológico de lugar a herramientas que puedan ser utilizadas en procesos de liberación, está lejos de significar que ese mismo desarrollo vaya a posibilitar la destrucción del sistema que lo ha propiciado. Los distintos desarrollos tecnológicos de los últimos 70 años son precisamente los que se han encargado de re-definir y optimizar los mecanismos de explotación y dominación. El análisis de estos desarrollos se hace imprescindible dentro del conflicto social, los caminos del enfrentamiento deberán tener en cuenta - por ejemplo - que los constantes adelantos tecnológicos ya no apuntan tanto a la facturación sin más de bienes como al desarrollo de medios para el control social y la producción inmaterial que permite la (siempre presunta, pero hasta el momento devastadora) expansión sin límites del capital.
Si bien es verdad que lo que nos ocupa no es otra cosa que la lucha histórica entre poseedores y desposeídos, habría que atender a la realidad actual de que las clases dominantes ya no se definen tanto por la posesión de los medios de producción e ingentes cantidades de bienes, sino por detentar un conocimiento especializado que les permite participar en el funcionamiento del poder. Este conocimiento tecnológico trabaja por la reducción de la potencia real de entendimiento de los explotados (los excluidos, al fin y al cabo, de dicho conocimiento), por la creación de un individuo operativo que sabe lo que hacer dentro del perímetro del cubil que le ha sido otorgado por el capital, pero que no entiende más allá ... es decir: trabaja por el perfeccionamiento del espectáculo, por una sociedad falsificada que ha sido construida sobre imágenes, y en la que la sumisión del hombre se alcanza mediante satisfacciones que no son sino reflejos banales y distorsionados de la verdadera satisfacción de vivir una vida que no sea gobernada por autoridad alguna. Por otra parte, los efectos del desenfrenado abuso que los amos hacen del desarrollo tecnológico tiene evidentes y desastrosas consecuencias sobre el hábitat humano. Consideramos así, que ambas características de este conocimiento: tanto su contribución a la alienación como la expoliación salvaje del planeta entero que lleva a cabo, no son meras consecuencias resultantes de su "mal uso", sino componentes esenciales de la definición del sistema tecnológico. Por eso no creemos en su reciclaje, y mucho menos en su potencialidad redentora ...
No nos engañemos entonces, frente a la lógica del sistema no se podrán oponer sus propios productos. Las innovaciones tecnológicas por sí mismas no implicarán la crisis de la cultura occidental, sino más bien su afianzamiento, o en llegado caso, la aniquilación del planeta. Entrados en el s. XXI parece que el ciborg no ha sido el billete de salida de la pesadilla postmoderna - tal y como algunas pensadoras defendieron -, aquella predicción omitió que la tecnología existente posee su propio lenguaje, y que éste - independientemente de que fueran sujetos revolucionarios quienes hicieran uso de él - ha sido configurado para producir el mayor número de beneficios posible al poder de donde ha salido. Por eso mismo: porque en el reino de la performatividad no existe la inocencia, afirmar que el potencial tecnológico va a ser el propio desencadenante de la caída del Todo y su homogeneidad, es un acto de entusiasmada ignorancia ... quienes en la lucha anticapitalista depositan todas sus esperanzas en las máquinas, ignoran que el mundo postmoderno (por estar definido según los parámetros que se han intentado explicar) jamás desencadenaría una potencia que en sí misma pudiese suponer su propia destrucción.
La verdadera subversión consiste en buscar el futuro no-previsible en un tiempo en el que se pretende preveer todo, consiste en dar con aquello que precisamente escapa a lo programado por sus máquinas. En esta guerra contra la totalidad se dará un valor de uso a todos aquellos materiales que sean susceptibles de ser utilizados en nuestro asalto a los cielos ... ahora bien, no caeremos en errores pasados, y por tanto no sacralizaremos ningún medio de los que nos apropiemos (ni la gasolina y el fuego, ni las radios libres, ni la ocupación, ni la informática ...), sólo así no construiremos un nuevo guetto del que ya no podamos - gracias a la ceguera que una y otra vez hemos aceptado ilusionados - salir. Al no depender estratégicamente de ningún elemento clave, y siendo capaces de jugar con todos ellos, nos haremos más fuertes y nuestras posibilidades a la hora de atacar se multiplicarán. Por otro lado combatiremos la especialización dentro de nosotras mismas, puesto que no dejaremos en la mano de ningún técnico nuestra capacidad ofensiva.
Dado que lo que legitima a día de hoy no es la argumentación que convence sino el poder que funciona, no nos equivocamos cuando afirmamos que han errado quienes defienden el diálogo
y el consenso en nuestros días. La sociedad a la que se ha llegado no ha sido consecuencia de la capacidad de dialogar y argumentar de las mujeres y los hombres, y de la misma manera, su fin no vendrá de la mano de esa capacidad. El consenso hoy lo establece el propio funcionamiento del entramado capitalista, no se acepta porque se haya reflexionado y se haya llegado a la conclusión de que es "bueno", sino porque las leyes del sistema dentro del cual se ha generado lo hacen funcionar sin que parezca haber lugar a su cuestionamiento. El avance y la consolidación de la pesadilla orwelliana, tiene su más clara ratificación en el despliegue que los medios capitalistas y su propaganda han realizado para afirmar que con la caída del muro, 1984 ya no podrá ser jamás. Como si habláramos de un amor adolescente, hoy es ya 1984, y sin embargo lo es menos que mañana. La democracia, valor absoluto e indiscutible de las sociedades postindustriales, no es más que un resultado de la propia dinámica del mercado y de las soluciones elegidas para la satisfacción de sus necesidades (de las cuales la primera es la estabilidad, lo que supone la ineludible supresión de la amenaza proletaria). Así funciona la pragmática mercantil: el equilibrio viene por la eliminación de las diferencias, cuanto más homogéneos son los elementos que configuran la sociedad, mejor funciona.
Una teoría y una práctica revolucionarias deben comprender el mundo al que se enfrentan para ser capaces de hacer saltar por los aires sus contradicciones y generar situaciones que permitan su aniquilación. Vivimos en medio de una circulación convulsiva de imágenes en las que no hay nada que ver, vivimos en un sistema que funciona menos gracias a la plusvalía de la mercancía que a la plusvalía estética del signo. La realidad es un ir y venir de representaciones que parecen condenar al hombre a la apatía más pura, que le hipnotizan a la vez que le mutilan, que imposibilitan el desarrollo de su propia autonomía. Nuestra intención no debe ser otra que conseguir desatar conflictos que planteen la posibilidad de comunicar fuera de todos esos códigos ya codificados, propagar dentro de la organización social existente una masa de deseos que ella misma no sea capaz de satisfacer.
Por lo tanto, nos parece claro que el mundo que queremos echar a pique debe dejar de ser afrontado en sus propios términos. Quién así lo sigue haciendo después de tantas hostias sufridas, sólo puede hacerlo por dos razones: o bien está tratando de escalar en la organización social y alcanzar algún privilegio gracias a su condición de contestatario (y todos sabemos bien de que lado está y lo que merece), o bien es un ignorante que desconoce una premisa básica de la revolución: El poder sólo dialoga con sus posesiones.
Nuestras posibilidades de victoria pasan por poner en juego un lenguaje y una lógica propios, construir un discurso que de verdad se configure como contrapoder y alteridad absoluta del discurso totalizador. Entre ambos no podrá darse ningún tipo de diálogo o transacción, pues al no existir ninguna homología no hay posibilidad de traducibilidad. El resultado - le asuste a quien le asuste - no puede ser otro que el choque entre los sujetos en rebeldía, armados en el proceso de autovaloración que han iniciado, y la prepotencia totalizadora de la realidad del consenso. Ese choque no podrá significar otra cosa que ruptura, seccionamiento sin la menor posibilidad de reforma y mejora ... es decir: violencia, sabotaje, poesía. El uso de la diferencia, la vía de escape que nos permita salir de esta realidad consensuada.
La activación del disenso supone romper con la angustia de una sociedad en la que la auto-alienación ha acabado por ser la regla ... vivir siendo conscientes de que nos encontramos involucrados en una guerra siempre será mejor que ejercer el oficio de existentes, que vivir un tiempo del que sólo se puede desear su fin. Queremos responder con un sí en llamas a esa pregunta que no sale de nuestras cabezas: ¿Habrá realmente vida antes de la muerte?. Frente a la totalidad, sólo siendo crueles podremos iniciar caminos de liberación y placer . ¡Adelante con los faroles!.
Conocemos de antemano el discurso de moda (made in Italia), que etiqueta a toda prisa la necesidad de la insurrección bajo el calificativo de "metafísica de la violencia"; precisamente quienes más apelan a la complejidad de la sociedad actual, parecen ser quienes ostentan una mayor simpleza mental ... por más que parloteen los líderes de foros sociales y de bufones disfrazados, o por más sesudos artículos que escriban glorias intelectuales de revoluciones pasadas - en un desmedido afán de encontrar un protagonismo hoy - , no vamos a caer en la renuncia de nuestras propias posibilidades y potencias. No aceptaremos el pacifismo radical, ni la no-violencia de la sociedad civil, ni la resistencia legalista por la democracia, ni sandeces semejantes. La violencia no es nada, y mucho menos una etiqueta: es algo que siempre estuvo ahí, junto a nosotras. La mayor de las veces para sufrirla, y en ocasiones para practicarla, como defensa, como ataque; escapa por sí misma a los pretendidos discursos morales de aquellos que anhelan encauzar la revuelta allá donde se diera. Es algo que nos es inherente, y que por tanto no pensamos rechazar al igual que no rechazamos el uso de nuestro intelecto o de nuestra maltrecha creatividad. Sería lo que nos faltaba ... amputarnos más y más, reproducir autónomamente (¿será esta la autonomía que persigue tanto líder antiglobalización?) la mutilación capitalista. No adoramos la violencia, no nos masturbamos frente a pistolas y bombas, ni creemos que ninguna banda armada vaya a transformar el presente. Tan sólo entendemos necesaria, la máxima eficacia en el uso de nuestra fuerza para destruir esta realidad.
Realmente es hora de hacer afiladas distinciones, y dejar claro de una vez por todas quien está por la destrucción del capitalismo y quién no. Hay que desenmascarar a todos los falsos detractores de la civilización burguesa ... buenrollistas, negociadores, aprendices de político, oenegeistas, neo-socialdemócratas, apagafuegos ... y no lo haremos ya porque nosotros tengamos la verdad revolucionaria y pensemos que sus "luchas" estén invalidadas, sino porque directamente los consideramos engranajes partícipes y conscientes del sistema miserable que combatimos, o lo que es lo mismo: ni siquiera nos creemos eso de que "luchen" contra algo. Lo decimos sin reparos, son nuestros enemigos. Estaba en lo cierto quien dijo que la pasividad siempre necesitó de guías y especialistas: quien grita que todavía no es tiempo de revuelta, nos revela de antemano la sociedad por la que de verdad está trabajando. Sabemos, porque la historia - la que nos queda más lejos en el tiempo, y aquella que es más reciente - nos da claras muestras del lado del que están, que llegado el momento y si las condiciones son propicias (si ven claramente cual es la tajada que se pueden llevar) nos venderán a los jueces, periodistas y policías sin el más mínimo de los escrúpulos. ¿Exageramos?, ¡Abran los ojitos señores ... ! y podrán ver a todos esos luchadores sociales que cantan a los cuatro vientos las excelencias y bondades de luchas violentas y armadas lejanas en tiempo o espacio (o en tiempo y espacio simultáneamente) criticar y denunciar prácticas revolucionarias que se desarrollan en sus propias ciudades, en sus propios barrios, distinguiendo así entre violentos y no-violentos, inocentes y culpables, protestas legítimas e ilegítimas. Son los lacayos más eficientes, realmente van más allá de la especialización, y cumplen a la vez la función de la policía, de la televisión, la radio y la prensa ... son los que despejan el camino a la represión, y sólo se merecen nuestro desprecio y nuestra rabia, todo lo demás sobra. Nuestra creatividad tiene el hermoso oficio de desenterrar viejos conflictos a la vez que se saca otros nuevos de las mangas, y es consciente, de que al trabajar al margen de la pragmática postmoderna está escrita en clave de ilegalidad: aceptamos de buen grado el hecho de que somos criminales y nos preparamos para actuar como tales. No entraremos en la farsa de autojustificarnos de ninguna manera, no tenemos que rendir cuentas de nuestros deseos frente a nadie, somos conscientes de que mientras nuestra lucha no sea recuperable - lo cual es y será la mejor de las señales que nos indique que vamos por el camino adecuado - será sistemáticamente perseguida por la ley en todas sus modalidades (policiales, estrictamente judiciales, mediáticas etc).
La rebeldía entiende la acción desde las antípodas de la postmodernidad, ya no acción como fabricación, sino acción como el único camino que queda para revelar nuestra cualidad de ser distintos. Nos atrae la idea de ver el mundo como un tablero de juego, ser los mejores jugadores dentro de él es a lo que puede quedar reducida la expresión de nuestra lucha. Hemos empezado por comprender las reglas que rigen los movimientos de los jugadores-competidores, y luego nos hemos puesto a jugar nosotras ... determinamos nuestras propias estrategias de acuerdo a nuestros propios fines y vemos cómo saltarnos las normas que nos hemos encontrado al entrar en el juego. Somos conscientes de que venceremos la partida cuando el tablero
se haya hecho añicos, y empezamos a hacerlo determinando nuestros propios movimientos ajenos a cualquier modelo de eficiencia mercantil: actuamos por placer, un placer que apunta a una vida plena y llena de posibilidades. No queremos comunicarnos con esta sociedad, ya no hay nada que decirnos entre nosotras y ella, queremos verla agonizar. Por eso, nuestras acciones son su misma negación, no pueden ser reorganizadas dentro de las estructuras mercantiles, no pueden ser configuradas por el capital como fuerza productiva propia. Nuestra protesta no se podrá transformar en mercancías con las que traficar o pactar, buscamos sin más la satisfacción de nuestras desmedidas pretensiones. Son necesidades implícitas del ser humano, sólo que han quedado integradas en una sociedad falsa y han sido falseadas por ella. Nosotras las hemos intuido y no nos detendremos hasta dar con una vida que sea capaz de satisfacerlas.
En un mundo en el que el mercado se afirma como la única escena de la vida, el valor de cambio es el único valor posible y por tanto la identificación total entre la sociedad y el capital es algo consumado, la revolución sólo puede significar el desmantelamiento definitivo de la cotidianidad miserable y banal, la liberación total de las pasiones y los deseos reprimidos. Conformarse con menos es algo que no entra entre nuestros pensamientos, ya hemos tenido suficiente miseria ...
No trataremos de responder todas las preguntas, jugaremos al juego de dejarlas todas planteadas ... se trata de actuar cuando todos practican la espera, de decir aquello que el enemigo no puede prever, de estar donde no nos aguarda. La tarea revolucionaria a día de hoy no es ni más ni menos que arrancar los velos que cubren las condiciones reales de los explotados, la creación en definitiva de la situación que posibilite el tercer asalto proletario a la sociedad de clases.
En nuestra negación está la aurora ...
Texto editado por el Taller de Investigaciones Subversivas UHP:
Extraido de la web de CNT
La SGAE nos demanda y nosotr@s les bailamos la calle.
Acción Sindical, Social, Jurídica y Pro-presos de CNT
Como ya tod@s conocerán, la Sociedad General de Autores ha demandado a la C.N.T. por solidarizarse con un portal de internet anarquista. No es una práctica novedosa en esta asociación pretender gozar, a golpe de querella, de una imagen honorable y respetable. Hemos de suponer que intenta desesperadamente conseguir cierta reputación aunque ésta provenga únicamente de los tribunales.
Nosotr@s entendemos el significado que tiene la palabra prestigio, sin duda alguna gozamos de él en ciertos medios laborales y es algo que hemos ganado con el tiempo y sobre todo con una determinada manera de comportarnos; también conocemos el significado de la difamación y de lo que acarrea, pero sin duda alguna son nuestros actos los que no dejan lugar a dudas sobre lo que representamos.
Hemos sido fieles a nuestros principios de acción directa y, antes de realizar las alegaciones legales pertinentes, iniciamos los contactos con la SGAE para conocer de primera mano su malestar y las posibilidades de solucionar el conflicto fuera de los tribunales. Hemos de decir que nos sorprendió gratamente la actitud de la demandante al recibirnos y entablar un diálogo sosegado con un@s simples obrer@s, y debemos de decir también que la reunión fue satisfactoria e incluso cordial. Las pretensiones de la SGAE son sin duda razonables y en absoluto desproporcionadas. Entre ellas, la de disculparnos por el artículo de solidaridad emitido por el Sindicato de Artes Gráficas, esgrimiendo la razón que la gacetilla había sido emitida de forma “individual” y no compartida por el órgano de gobierno de la CNT. Sin duda alguna así ha sido, puesto que en nuestra Organización no existe ningún órgano de gobierno y nuestra identidad es genuinamente libertaria, no simplemente de manera formal sino real. El Sindicato de Artes Gráficas expresó con mayor o menor acierto lo que la sociedad percibe de la SGAE y de sus representantes, lo que sostienen miles de individu@s día a día y a lo que la SGAE se niega a entender. Es cierto que hay formas de manifestar un desacuerdo pero no es menos cierto que la rabia y la impotencia históricamente nos ha conducido al sarcasmo y la exageración para ridiculizar a los poderosos y los intocables.
Realizando un pequeño esfuerzo podríamos agradecer a los gerentes de la SGAE si tuvieran a bien la retirada de la demanda interpuesta contra la CNT y, ya de camino, la interpuesta al portal “alasbarricadas”. Sería sin duda un gran paso para granjearse ese pretendido respeto de una forma mucho más íntegra y honesta. Si además lo acompañan democratizando su estructura interna, defendiendo una cultura libre y al alcance de tod@s, sin necesidad de intimidar a nadie con acciones legales o represivas, haciendo llegar a los menos favorecid@s la dignidad de la música, las letras o el cine que dicen representar, esto sería excelente. Estamos seguros que a infinidad de autores que simbolizan otro tipo de valores les gustaría que la SGAE fuera más conocida por el desarrollo de la cultura en todos sus ámbitos que como los hermanos gemelos de los cobradores del frac.
Una de nuestras señas de identidad ha sido y continúa siendo la dignidad, y por supuesto siempre les hemos hecho frente a quienes, por medio de acciones represivas, intentan disuadirnos de nuestra forma de pensar o actuar. No seríamos lo que somos si nos replegáramos, o miráramos a otro lado cuando alguien es apabullado por la injusticia, aunque ésta tenga forma legalidad. Hemos de decir que continuaremos solidarizándonos con el portal de “alasbarricadas”, y con cualquier otro que defienda los valores éticos y morales libertarios, cueste lo que cueste.
Y únicamente l@s sagaces y l@s ejercitad@s en el arte de la libertad oirán este fino susurro, o quizás sea un cántico acompañado por una música que procede de los confines de la historia y que habla de un mundo más justo y libre, algunos reconocibles como Joe Hill o quizá José Molina (payador libertario) quienes marcan unos acordes, rompiendo el silencio y la injusticia, mientras, lentamente, nuestros pies se van moviendo,
¡LA SGAE NOS DEMANDA Y NOSOTR@S LES BAILAMOS LA CALLE!
Aunque me quiten la vida
o engrillen mi libertad,
Aunque chamusquen quizás
mi guitarra en los fogones,
han de vivir mis canciones
en el alma de los demás,
no me nombren que es pecado
y no comenten mis trinos,
yo me voy con mi destino
pa’lado donde el sol se pierde,
tal vez alguno se acuerde
que aquí cantó un libertario.
(versión libre del payador perseguido)
1936, Un pueblo en armas
El sol de Julio calienta más fuerte,
rostros rojinegros desprecian la muerte
deciden vencer, con fuego y metralla
barriendo al fascismo de calles y plazas.
No son soldados, ni mercenarios
son hombres y mujeres, son libertarios
no luchan por el orden republicano
su corazón late revolucionario.
Ya no hay patrones, ni explotadores
la vida organizan los trabajadores
colectivizan ciudades, liberan los campos
Crean las milicias, en los sindicatos.
1936
El pueblo se alza como un vendaval
camina sin miedo contra el capital
imponen con fuerza el soñado ideal.
1936
El pueblo se alza como un vendaval
camina sin miedo contra el capital
Comunismo Libertario, Revolución Social.
Mientras el pueblo en el frente
se bate como un león
en la retaguardia los cobardes preparan la traición.
Burócratas y Estalinistas
caminan ya de al mano
forjando las cadenas
que pondrán a sus hermanos.
Entre Berlín y Moscú,
se fragua la tenaza
Franco ataca de frente,
Líster va por la espalda
a Nazis y Estalinistas,
la revolución espantaba
pues podía dar al pueblo,
todo lo que anhelaba.
1936
El pueblo se alza como un vendaval
camina sin miedo contra el capital
imponen con fuerza el soñado ideal.
1936
El pueblo se alza como un vendaval
camina sin miedo contra el capital
Comunismo Libertario, Revolución Social.
(Sin Dios)

República No Es Libertad
REPÚBLICA NO ES LIBERTAD NO A LAS CÁRCELES, NO A LOS ASESINATOS COLECTIVOS NO A LA REPRESIÓN A LOS ANARQUISTAS BASTA DE DEMAGOGIAS. NO A UNA III REPÚBLICA UNA VEZ MÁS: COMUNISMO LIBERTARIO